Venta de facturas falsas, las medidas del SAT

Posted by on September 25, 2020 · 2 mins read

Desde agosto de 2019, el Servicio de Administración Tributaria interviene con los contribuyentes que compran facturas para simular un aumento en sus gastos operativos y reducir el pago de impuestos. Tanto los emisores como los destinatarios de facturas ilegales se enfrentarán a las consecuencias de esta práctica. Después de las nuevas enmiendas al Código Tributario de la Federación, la pena puede ser de tres a seis años de prisión. El SAT contiene toda la información detallada de las “EDOS” (Empresas de Deducción de Operaciones Simuladas) y aquellas que no han regularizado su situación, es decir, que no se han acercado voluntariamente a declarar que han comprado por error una factura para reducir impuestos, deben respetar las consecuencias de comprar facturas falsas el próximo mes. Mientras que en lo que respecta a los emisores “EFOS” (Empresas de Facturación de Operaciones Simuladas), se conocen alrededor de 8 mil contribuyentes que actúan. Esto último se obtiene mediante la posterior validación de cobranzas y estrategias fiscales en apoyo de que estas operaciones nunca se han realizado. Bueno, con las auditorías, el SAT puede determinar fácilmente qué facturas venden / compran los contribuyentes para simular sus operaciones. El portal SAT publica periódicamente un listado actualizado de las personas o empresas que realizan estas prácticas fraudulentas para que puedas realizar transacciones comerciales con mayor seguridad. Algunos de ellos afirman operar en actividades como consultoría, consultoría, formación, gestión de personal, contabilidad, publicidad, marketing, empresas constructoras, entre otras. También debe saber que si la autoridad lo requiere, es posible que le pidan que demuestre que realmente ha comprado bienes o utilizado servicios para proteger sus facturas. Por lo tanto, haga una copia de seguridad de toda su información y pídale a su contador que lleve un mejor registro. La simulación de transacciones es un delito muy grave y, hasta ahora, se anima a todos los contribuyentes a evitar participar en el fraude fiscal y denunciar la venta de facturas electrónicas falsas.